Se ha cerrado un nuevo acuerdo espurio en las altas esferas oficiales. Moyano y Cristina acordaron un aumento de 24% en las paritarias del gremio de camioneros. Suscripto ayer en Casa Rosada, le pone techo a requerimientos de otros gremios, olvidando por el momento la defensa de los bolsillos de sus afiliados.
En dos semanas muy complicadas para el líder de la CGT, donde llegó incluso a extorsionar al oficialismo con un paro general, parece haber llegado a una frágil tregua; lo que no es gratis, ya que se sabe que Cristina para obtener este apoyo deberá transferir a las obras sociales, unos $ 9.000 millones. También debe considerar el aumento del mínimo no imponible por ganancias y por sobre todas las cosas que se frene cualquier investigación judicial en su contra.
Cabe recordar que aún está pendiente el viejo reclamo de incluir un representante de Moyano en la fórmula presidencial. Menudas exigencias a cambio de frenar el reclamo justo de los trabajadores (por incrementos mayores al obtenido) y darle oxigeno a la Presidenta.
Todo tiene un precio, tanto para el gobierno nacional y popular, como para los éticos dirigentes sindicales. Queda de lado la ilusión y el bienestar del humilde e inocente trabajador, por aquello de “Negocios son negocios”.

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