Existe en la Argentina una ‘’prestigiosa’’ empresa llamada Nuestra Huella S.A. (link:http://www.nhuella.com.ar/), líder en el rubro de la producción avícola; proveedora de grandes cadenas de supermercados como Walmart, Carrefour y Disco; con ventas por más de $6 millones, más de 60 granjas en la provincia de Buenos Aires
y una activa participación en el mercado interno y en el exterior.
Hasta ahora todo parece normal, pero adentrándonos en el cómo esta empresa lleva
adelante su producción, no encontramos con cosas muy oscuras y escalofriantes.
Nuestra Huella S.A. fue denunciada penalmente por explotación infantil, tráfico y trata de personas, reducción a la servidumbre, y fraude al fisco. Luego de la denuncia se realizó un allanamiento en una de las granjas, la cual no poseía la correspondiente habilitación del Registro Provincial Avícola y hacía uso ilegal de alambrados electrificados.
Los denunciantes gracias a los cuales se inició la investigación no fueron ni Carlos Tomada (Ministro de Trabajo de la Nación ) ni la Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (CONAETI) ni la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), es decir, ningún organismo representante del Estado. De hecho durante las indagatorias judiciales el secretario de la UATRE dijo que las pruebas que muestran niños siendo explotados son falsas y que se trata de niños jugando.
Los denunciantes fueron dos ONGs: La Alameda y Movimiento de Trabajadores Excluidos. A mediados del 2008, La Alameda se infiltró a escondidas en una granja de Nuestra Huella en Pilar y grabó en video a Ezequiel Ferreyra, un niño de 6 años que explicó con lujo de detalles las labores en las que se desempeñaba: recolección de huevos, limpiar sangre y guano, manejo y preparación de agrotóxicos. Como consecuencia del constante manejo de agrotóxicos, Ezequiel enfermó y murió de cáncer. Su familia incluso fue extorsionada para que cremaran el cuerpo y de este modo dejar a la Justicia sin pruebas.
El indignante caso desenmascara el modus operandi de la empresa, que traía familias pobres del interior con falsas promesas de prosperidad, para luego explotarlas en las granjas bajo nulas condiciones laborales y exigiéndoles cumplir con un alto nivel de productividad, forzando de este modo a que las familias hagan trabajar a los niños.
Alejandra López Camelo, presidenta de Nuestra Huella S.A., es prima hermana del kirchnerista Humberto Zuccaro (intendente de Pilar), cuñada de Jorge Herrera, (secretario general de la UATRE ). El abogado de la empresa es Sergio Bivort (ex intendente de Pilar).
Se trata de un emporio compartido entre intendentes kirchneristas y el titular de un gremio aliado a Moyano. Se trata de la llamada mafia sindical y de la aristocracia corrupta.
Este gobierno define esas mafias como su columna vertebral y hipócritamente enarbola la bandera de los DDHH. y los derechos de los trabajadores, mientras en silencio encubre la avaricia de personas como Alejandra López Camelo, que factura a lo grande en base al trabajo esclavo y la sangre de un niño de 6 años.
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