La Barrick Gold, otros
conglomerados mineros y asociaciones sindicales, todos apoyados por el gobernador José Luis Gioja y empecinados por no dejar truncos sus intereses económicos, iniciaron acciones legales para frenar la aplicación de
la Ley de Glaciares. Como resultado el juez Miguel Ángel Gálvez inició una medida cautelar que invalida los 6 artículos que establecían las auditorías y prohibiciones a la actividad minera en zonas glaciares y peri glaciares.
Según el gobernador José Luis Gioja se trata de un avasallamiento de
la Nación, excusándose en que la provincia tiene su propia legislación, pero no nos dice algo fundamental: los glaciares de su provincia alimentan valles, riadas y acuíferos que están por fuera de su jurisdicción, y el agua es patrimonio de todos y no sólo de su provincia.
La otra explicación, la de las mineras, es que su actividad no provocará ningún impacto, algo inexplicable, ya que en tal caso, no habría necesidad de apelar la flamante ley, lo que deja en claro que sus actividades si provocan impacto.
A partir de ahora los emprendimientos de
la Barrick Gold en Veladero y Pascua Lama tienen luz verde para la explotación, con todos los cuestionamientos por el método de minería a cielo abierto y la utilización de mercurio, y por las bajas ganancias que dejan al país.
En el 2009 la presidenta vetó
la Ley de Glaciares, en octubre de este año se volvió a aprobar en el parlamento y la presidenta debió aplicarla, aunque no fue el fin de su insistencia, hace unos meses viajó a Canadá, acompañada por Gioja y otros gobernadores y funcionarios y tuvo un almuerzo con Peter Munk , el CEO de
la Barrick Gold, dejando en evidencia sus intenciones de acompañar los intereses de la corporación y, de hecho, firmó un acuerdo para beneficios impositivos mayores a los de los años noventa. Los gobernadores y funcionarios, partícipes del lobby con la corporación, obtendrán buenas comisiones por darle espacio a sus actividades.
No hay comentarios:
Publicar un comentario