Se impuso el actual gobernador de Misiones, Maurice Closs, que responde al oficialismo en una elección que estuvo teñida de sospechas, como el flujo excepcional de ingreso de viajeros provenientes de Paraguay con documento argentino quienes, ni bien cruzaban el puente internacional San Roque González de Santa Cruz, eran trasladados a los centros de votación. Esta movida se dio en el marco de una campaña de propaganda política previa en localidades como Encarnación, Campichuelo o Mayor Otaño, en Paraguay, a favor del candidato oficial.
Si bien Closs desestimó las críticas por el éxodo desde Paraguay, la gente no puede olvidar todo lo vivido durante la campaña. El gobernador utilizó la estatal E.M.S.A., empresa de electricidad, haciendo de cada una de sus oficinas un comando de campaña. Conocido es también el hecho de que E.M.S.A. es el refugio habitual de todos los familiares de funcionarios provinciales que quedan fuera del armado de las listas.
Todas estas precauciones tomadas por el oficialismo provincial son lógicas si se tiene en cuenta lo que está en juego en cada elección: la obra pública realizada con licitaciones de dudosa transparencia, siempre con la misma empresa, que ha beneficiado en alto grado a la familia Closs, que llegó a hacerse dueña del mayor paquete accionario que explota el Parque Nacional Iguazú.
Todo esto posibilitó que el hermano del gobernador se hiciera dueño del Amerian Portal del Iguazú Hotel, de cinco estrellas, cuyo valor está estimado en diez millones de dólares, iniciado en 2008 con una sociedad con un capital inicial de ciento veinte mil pesos. Además, esta misma sociedad es la concesionaria del 95% de las actividades que se explotan en el area de Cataratas.
Ante el incremento excepcional de la fortuna de la familia Closs bajo el amparo del ejecutivo nacional, no hay dudas que la corrupción gana elecciones.






